Actualización de los Leones – 7 de julio
Así que ayer por la tarde había llovido. Al inicio del juego, el sol se estaba metiendo entre una neblina de nubes delgadas; luego el cielo se soltó con tonos rosas, rojos y grises flotando bajo un cielo nocturno de azul profundo. Fue una manera magnífica de empezar un juego de béisbol.
La noche transcurrió sin sobresaltos hasta la novena entrada, con el marcador empatado 3-3. Los Leones están trabajando duro para mantenerse en la pelea por los playoffs y, por ahora, la cosa pinta bastante bien. Vamos en primer lugar en la segunda mitad de la temporada y en tercer lugar en la tabla general.
José Vargas entró a cerrarles el paso con su recta de más de 90 millas por hora, y lo logró… pero nosotros tampoco anotamos carrera. La décima fue prácticamente igual, y lo mismo la undécima. Para el final de la undécima, mis riñones dijeron: “Julia, no me importa……….. ¡ve ya!”. Así que salí corriendo al baño, pero me entretuve en el camino. Me había movido de mi lugar después de la octava entrada para sentarme a platicar con unos amigos. Juan me detuvo en mi apresurada retirada y me dijo que fuera a sentarme en mi asiento para que ya pudiéramos terminar el juego. Regresé y me senté en mi asiento.
Minatitlán cayó en orden frente a nuestro nuevo pitcher, Ignacio “La Pitón” Flores, y luego nosotros pusimos a dos corredores en base. Era una noche tan agradable y fresca, convirtiéndose ya en madrugada después de un largo y bochornoso día de julio. Con brisa, un respiro tan rico…… oh sí, dos hombres en base. ¿Mencioné que había dos outs y que Izzy Alcántara estaba al bat con dos strikes en su cuenta? Bueno, conectó uno durísimo… ya saben, esos líneas que nunca se elevan más de seis o siete metros del suelo y el jardinero ni siquiera se mueve. ¿Para qué perseguir algo que ya se fue?
Ganamos 6-3. K.C. and the Sunshine Band cantaron “That’s the way, uh huh, uh huh, I like it, uh huh, uh huh”.
El Estadio Kukulcán es el lugar para estar ahora mismo, y al 7 de julio solo quedan nueve juegos en la temporada regular. Aquí los estaremos esperando para que se sumen a la diversión en Butaca Alta, entre home y primera, segunda fila. Les costará la nada despreciable cantidad de 4.50 dólares estadounidenses, y les prometemos que la van a pasar muy bien.
Julia Kalmon ha escrito un libro titulado Magic, Miracles and Mexican Baseball. El libro ha sido autopublicado por Julia, residente de Mérida desde hace muchos años y ávida aficionada al béisbol (y está disponible… solo hay que escribir a kalmonjulia@yahoo.com). Está escrito en inglés y traducido al español. El libro narra la temporada 2005 del equipo de béisbol Leones de Yucatán, un equipo que ganó el campeonato nacional en 2006.





